El verano, los perros y el aceite de salmón salvaje

El verano, los perros y el aceite de salmón salvaje

En verano, los riesgos cardiovasculares son mayores que en invierno, porque el calor excesivo es un factor de estrés importante para el corazón. El ritmo cardíaco se acelera, para ayudar al cuerpo a bajar su temperatura a través de la sudoración, los vasos sanguíneos se dilatan y el sistema cardiovascular se sobrecarga, mientras que la presión arterial desciende.
Las personas que padecen enfermedades cardiovasculares tienen un grave problema en verano: los humanos, pero también los perros y los gatos.
Precisamente por eso, la ingesta de aceite de salmón salvaje/OMGA 3 es muy recomendable también en verano, ya que los ácidos grasos son saludables y ayudan a reducir el nivel de colesterol. También contribuyen a la regulación de la secreción de adrenalina, minimizan el riesgo de alergia, combaten los procesos inflamatorios y mantienen la elasticidad de los vasos sanguíneos.

Algunos no recomiendan el aporte de ácidos grasos en verano, porque no entienden la distinción entre grasas saturadas e insaturadas, entre grasas saludables y no saludables. Los ácidos grasos Omega 3 reducen el nivel plasmático de «colesterol malo» (LDL) y elevan el nivel de «colesterol bueno» (HDL).
Además, como ya se ha dicho, de la primavera al verano la abundante vegetación aumentará los riesgos de alergia, que los ácidos Omega 3 combaten activamente.