¡Detenga la muda excesiva!

¡Detenga la muda excesiva!

Aceite de salmón salvaje (Omega 3: 30%).

Los ácidos grasos Omega 3 son una necesidad, no una opción, para una salud óptima

Un pelaje brillante y una piel sana son los indicadores más visibles del estado de salud de nuestro perro o gato. Una dieta completa y equilibrada es lo que les mantiene sanos, y en esta dieta no deben faltar los ácidos grasos Omega 3 y 6.

Los ácidos grasos esenciales no pueden ser producidos por el cuerpo y deben ser complementados a partir de la dieta, siendo además metabolizados por el organismo. Los Omega 3 y Omega 6 son los dos tipos de ácidos grasos esenciales que no deben faltar en la dieta de su mascota. Aunque la ciencia de la nutrición tradicional no se centra en la importancia de los suplementos de ácidos grasos, estudios recientes muestran su creciente importancia en el mantenimiento de un estado de salud óptimo.
La cantidad adecuada de Omega 3 de la dieta es muy importante para el desarrollo neuronal y para el crecimiento armonioso de los cachorros y gatitos, para el sistema inmunológico, así como en otras áreas – el sistema cardiovascular, la regulación del colesterol, los problemas articulares, la salud del sistema renal y urinario, así como sobre la calidad de la piel y el pelaje (particularmente importante en caso de seborrea, dermatitis u otros problemas de la piel)

Los principales ácidos grasos Omega 3 son el ALA (ácido alfalinolénico), el EPA (ácido eicosapentanoico) y el DHA (ácido docosahexanoico).
Los perros pueden convertir el ALA en EPA y DHA sólo dentro de ciertos límites, dependiendo también de la fuente de los ácidos Omega 3 (vegetal o animal).
Los gatos, en cambio, no tienen la capacidad de convertir el ALA en EPA y DHA, por lo que en su caso hay que aportar todos los ácidos grasos a la dieta.

Los ácidos grasos Omega 6 más importantes son el LA (ácido linoleico) y el AA (ácido araquidónico). Al igual que ocurre con los ácidos grasos Omega 3, los perros pueden convertir el LA en AA, mientras que los gatos no, por lo que también deben ser complementados con la dieta. Como nota, en ambos casos, la conversión es limitada, por lo que para alcanzar la cantidad adecuada, se deben aportar todos los tipos de ácidos grasos esenciales en la dieta si queremos lo mejor para nuestra mascota

Muchos de los tipos de alimentos industriales afirman que incluyen Omega 3 (en diversas cantidades), pero su fuente principal es vegetal (el ALA es de origen vegetal) y la conversión en los otros ácidos grasos, de cadena más larga, es limitada. Esta es la razón principal por la que hay que vigilar la cantidad adecuada de cada tipo de ácido y no limitarse a decir «tiene algo de Omega 3 y 6, es suficiente». Además, la proporción Omega 3:Omega 6 es muy importante.

La agricultura moderna y la industrialización introdujeron en nuestra dieta (y en la de nuestras mascotas también) una cantidad demasiado alta de ácidos grasos Omega 6.
La típica dieta humana moderna contiene aprox. 10 veces más ácidos Omega 6 que Omega 3 (proporción similar para las mascotas también).
Sin embargo, la proporción recomendada es de 5:1, no de 10:1, porque una cantidad demasiado alta de ácidos grasos Omega 6 puede potenciar los procesos inflamatorios y acentuar las enfermedades, especialmente cuando hablamos de problemas de piel, sufrimientos articulares y enfermedades renales.

Concluyendo todo lo anterior, debemos recordar lo siguiente – los ácidos grasos esenciales son extremadamente importantes para el bienestar del cuerpo y que deben ser proporcionados a partir de la dieta, porque el cuerpo sólo puede convertir y sintetizar una cantidad muy limitada (o ninguna, en ciertos casos como los gatos). En segundo lugar, la proporción de Omega 6:Omega 3 debe ser como máximo de 5:1 para beneficiar al organismo.
En tercer lugar, la fuente de los ácidos grasos es muy importante, ya que los ácidos grasos de origen animal necesitan menos conversión, si es que hay alguna, mientras que los ácidos grasos de origen vegetal sólo pueden tener un uso e impacto limitados. Además, cuando hablamos de ácidos Omega 3 de fuente animal, es decir, principalmente de pescado, es muy preferible elegir el pescado salvaje en lugar del de piscifactoría, ya que no contiene ningún elemento tóxico (pesticidas, antibióticos, colorantes, etc.).